La región cuenta con enormes recursos naturales: petróleo, litio, cobre, biodiversidad y agua dulce. Sin embargo, la falta de coordinación ha impedido aprovechar plenamente este potencial en beneficio común. En un contexto de transición energética global, el litio sudamericano se presenta como un recurso estratégico que podría convertirse en eje de integración.
En lo político, la diversidad ideológica entre gobiernos dificulta acuerdos duraderos. Mientras algunos países priorizan modelos de apertura comercial, otros insisten en políticas proteccionistas. Esto ha fragmentado la región y reducido su peso en la economía global.